Futuras elecciones en Aragón

 

Mario Diego Rodríguez - 08/01/2026

 

Los resultados de las últimas elecciones extremeñas pusieron al orden del día el sempiterno frente electoral o como lo llama Maíllo un "Frente amplio" para las venideras elecciones aragonesas, en las que ya sabemos que habrá tres candidaturas a la izquierda del PSOE, si es que a esa izquierda se la pueda llamar así. Con el debido respeto, para mí, esa izquierda representa principal y esencialmente el ala izquierda del PSOE, nada más; no comprendo por qué no militan juntos en el mismo partido.

De hecho, esta situación, me ha llevado a pensar que, si en su tiempo echaron a Carrillo del PC, no ha sido por ser un reformista sino por haber querido fusionar el PC con el PSOE y que solo existiese un único partido.

 Al igual que dos empresas fusionando generan dobles puestos, de los cuales hay que suprimir uno, la fusión de esos dos partidos hubiese generado lo mismo, lo que reducía, para el más débil de los dos, el acceso a los puestos disponibles. Si en esa época ya no era un problema de política, actualmente, lo es aún menos.

Entre el “no seremos nosotros quienes harán caer al Gobierno” de Enrique Santiago y el “Frente amplio” de Maíllo, la clase trabajadora aragonesa le va a resultar difícil encontrar una razón para ir a votar, tanto como si van juntos en ese “Frente amplio” o por separado.

Las próximas elecciones aragonesas es la demostración de lo que significa el concepto “palabras huecas”. No hubo negociaciones porque antes de que empezaran ya había vetos cruzados. ¿Políticos? Ni por asomo. Sin embargo, eso sí, politiquería. Podemos es tan nítidamente de “izquierdas” que lo tiene que repetir como un mantra e imponer su  candidatura propia, "desmarcándose" así de SUMAR ¿Pero no lo habían hecho ya? ¿O ya en esa época era únicamente un problema de politiquería?

El frente amplio de Maíllo se limita a IU y SUMAR, porque es inconcebible que IU y SUMAR vayan por separado dado que es casi, por no decir la misma, cosa; al contrario de Podemos, no intentan disimularlo. En cuanto a la Chunta Aragonesista está muy cabreada ya que ha sido excluida de antemano.

Muchos electores de izquierda piensan que es un drama. No tendría por qué serlo, sería natural defender, en periodo electoral, cada cual su política ya que en la vida de todos los días estos partidos están organizados por separado, cada uno defendiendo supuestamente políticas diferentes. Las elecciones serían una manera de medir que espacio abarca sus respectivas ideas políticas entre la población.

Esto dicho comprendo los que piensan que es un drama, dado que en realidad lo que separa a estos partidos no son sus políticas propias sino algunas comas o puntos y comas, en el mejor de los casos.  El envío de tropas españolas a Ucrania, es un ejemplo que ilustra mi propósito. SUMAR acepta el envío de tropas españolas a Ucrania bajo el mandato de la ONU, organismo que siempre ha sido la guarida de los mayores bandidos del planeta. Sin embargo, Podemos, votará en contra porque se trata de un conflicto por dinero. ¿A caso hay guerras que se llevan a cabo por otra razón en la que el dinero no sea la causa directa o indirecta?

En lo esencial, todos defienden y entienden que tener 20 escaños más, en un parlamento burgués para gestionar lo que los poderosos les permitirán de gestionar, es más importante que utilizarlo como tribuna para concienciar a la clase  trabajadora de que la solución a nuestros problemas no pasa por un parlamento —bien sea este local o Estatal— sino en la calle.

En definitiva, todos están de acuerdo para sembrar las semillas del electoralismo entre la clase trabajadora en lugar de apelarla a tomar consciencia de la necesidad de organizarse en un partido que tenga como objetivo apropiarse de los medios de producción  —ya que es ella quien los utiliza—  conquistándolos armas en mano. ¿Por qué armas en manos? Porque nuestros explotadores no se quedarían de brazos cruzados recibiéndonos con una alfombra roja, al contrario, serían ellos los primeros quienes tomarían la decisión de utilizar las suyas para impedírnoslo.